Repelentes de insectos

¿Por qué pican los insectos?

Normalmente son las hembras de varias especies de insectos las que pican, puesto que necesitan la sangre para poder llevar a cabo su ciclo reproductivo. Las reacciones que provocan en la piel son el resultado de una respuesta defensiva de nuestro sistema inmunológico contra la saliva o el veneno de los insectos, y se puede formar una pápula dolorosa y molesta con picor.

repelente de insectos

¿Qué insectos son los que pican más frecuentemente?

En nuestro entorno viven y se reproducen un importante número de especies de mosquitos, otros insectos y artrópodos, como por ejemplo la mosca negra, las pulgas, los piojos y las garrapatas, entre otros, que pueden picar especialmente durante las épocas más calurosas. Con la llegada del mosquito tigre, hay más necesidad de utilizar repelentes por las molestias que causan sus picaduras. Sin embargo, el mosquito común o Culex continúa siendo el género de mosquito que pica más frecuentemente. Otros géneros de mosquitos que a tener en cuenta son los del género Aedes, al que pertenece el mosquito tigre, y el Anopheles, que es el responsable de la transmisión del paludismo o malaria. Siempre que se comercializa un nuevo repelente o se hace una nueva presentación, hay que saber sobre qué géneros de mosquitos ofrece protección y cuáles son las concentraciones más eficaces.

¿Qué efectos pueden causar las picadas?

La mayoría de insectos y arácnidos producen molestias locales debido a sus picaduras: picor, dolor y reacciones alérgicas. Los mosquitos, en las zonas tropicales, pueden transmitir enfermedades infecciosas, algunas graves, como por ejemplo el paludismo. Es importante saber que en nuestro entorno algunas garrapatas también pueden transmitir infecciones.

repelente de insectos

¿Qué es un repelente de insectos?

Los repelentes de insectos son compuestos químicos, naturales o sintéticos, que aplicados sobre la piel, impiden que los insectos se fijen y evitan la picadura. Así, pues, el repelente ideal tendría que:

  1. Tener una cierta capacidad de evaporación, que permitiera una eficacia de más de 8 horas sin necesidad de repetir la aplicación
  2. Ser efectivo para diferentes especies de insectos
  3. No ser irritante para la piel y las mucosas
  4. Ser resistente al agua, pero no muy oleoso
  5. Ser resistente a la abrasión
  6. No tener olor

Ningún repelente disponible en nuestro entorno tiene todas estas propiedades. A pesar de esto, hay diferentes productos que, como se puede comprobar más adelante, pueden presentar algunas de estas características.